Salud financiera
para JÓVENES
De la idea al plan
Independizarse, viajar... Aprende a gestionar tus metas financieras a corto o medio plazo
Tal vez hayas escuchado que establecer metas de ahorro es lo mejor que puedes hacer para generar el hábito del ahorro. Pues déjanos decirte que es cierto. Diferentes estudios han demostrado que “el proceso de gestión financiera inteligente pasa por destinar una cantidad de dinero a una meta de ahorro” (Hilgert et al., 2003).
Así que no lo dudes: si quieres crearte el hábito de ahorrar, lo que debes hacer es establecer metas. Ya viste en otro artículo de nuestro blog cómo definir tus metas con la estrategia SMART (específica, medible, alcanzable, realista y a tiempo) y ahora queremos ir un paso más allá: cómo gestionar esas metas para que se alineen con tu situación financiera personal y tus expectativas, tanto presentes como de futuro. Presta atención a los siguientes pasos para lograrlo.
Ordena tus metas
Ya estableciste tus metas, ahora hay que ordenarlas según el momento en el que quieras lograrlas. Si estás pensando en cosas que quieres lograr en menos de un año, entonces esas deben ser tus metas a corto plazo. Por ejemplo, tomarte vacaciones en el verano, comprarte un nuevo dispositivo tecnológico, renovar tu coche o hacerte un tratamiento dental.
Pero si lo que tienes en mente requieren un periodo de 1 a 5 años, entonces es un objetivo a medio plazo. Puede ser un viaje a otro continente, dar la entrada para una hipoteca, comprarte un coche o incluso alcanzar una cantidad determinada para realizar una inversión.
Es normal que tengas varias metas a corto y a medio plazo. Si ese es tu caso, debes priorizarlas según la importancia que tengan para ti o según su urgencia en el momento en el que te encuentras.
En resumen
- Una vez establecidas tus metas, ordénalas según las quieras alcanzar en el corto y medio plazo y, si tienes varias en la misma categoría temporal, usa reglas de priorización.
- Refuerza tus buenos propósitos con las estrategias que mejor se ajusten a tu personalidad y a tu contexto. Cada persona es diferente: elige las que consideres más efectivas teniendo en cuenta tus “tentaciones” más habituales.
Estrategias para alcanzar tus metas
Sabemos que ahorrar a buen ritmo y de forma constante no es fácil. Y si bien una parte se debe motivos económicos contextuales, existen factores propios de cada persona que contribuyen a ello. Esto lo confirman diversos estudios académicos y lo relacionan a factores como la falta de educación financiera, la influencia de sesgos cognitivos y la falta de planificación a largo plazo (Joo, 2008; Thaler, 2016).
Para superar estas barreras clave que limitan tu ahorro personal, te presentamos algunas estrategias basadas en los estudios de las ciencias del comportamiento:
- Partición: es lo que la ciencia del comportamiento llama “contabilidad mental”. La idea es que coloques (sea en sentido figurado o literal) tu dinero en cuentas diferentes, de tal forma que solo lo destines a un uso. Dado que las personas tendemos a gestionar el dinero de forma distinta según su uso o procedencia, al separar tu dinero en diferentes categorías se reduce la disponibilidad percibida, ya que, por ejemplo, el dinero depositado en una cuenta de ahorro se percibe como “menos accesible” para el gasto diario.
- Asignación: incluir imágenes y objetivos claros como recordatorio visual de la meta de ahorro también te ayuda a conseguirla. La motivación es clave para generar el hábito del ahorro, por lo que asignar un destino específico a esa cantidad de dinero aumenta tu disciplina financiera.
- Refuerzo social: si comentas o compartes con tus personas cercanas tus metas de ahorro, sentirás mayor compromiso para lograrlas, por lo que aumentas las posibilidades de, efectivamente, cumplir con ello.
- Automatización. Establece transferencias periódicas a tus cuentas de ahorro, ya que eso reduce la necesidad de estar constantemente tomando decisiones activas al respecto. Esta estrategia te ayuda a superar la falta de autocontrol.
Es posible que la app de tu institución financiera ya tenga disponible alguna funcionalidad que te permita hacer al menos una de estas cosas de manera muy fácil, como la automatización periódica de transferencias a tus cuentas de ahorro, la partición en varias cuentas de ahorro, o esa asignación visual cuando estableces un objetivo. Es una buena idea consultarlo con tu entidad y utilizar estas funciones, ya que te simplificarán la gestión de tus metas financieras.
En resumen
- Una vez establecidas tus metas, ordénalas según las quieras alcanzar en el corto y medio plazo y, si tienes varias en la misma categoría temporal, usa reglas de priorización.
- Refuerza tus buenos propósitos con las estrategias que mejor se ajusten a tu personalidad y a tu contexto. Cada persona es diferente: elige las que consideres más efectivas teniendo en cuenta tus “tentaciones” más habituales.
Bibliografía
- Joo, S. (2008). Personal financial wellness. In Handbook of consumer finance research (pp. 21-33). Springer, New York, NY.
- Hilgert, M. A., Hogarth, J. M., & Beverly, S. G. (2003). Household financial management: The connection between knowledge and behavior. Fed. Res. Bull., 89, 309.
- Thaler, R. H. (2016). Behavioral economics: Past, present, and future. American economic review, 106(7), 1577-1600.

